martes, 13 de octubre de 2015

HACERSE CARGO

Hace algunos días leí a alguien por ahí, por supuesto con mucha satisfacción, hablar sobre hacerse cargo de las cosas, de la vida, de lo que uno es y de lo que fue.
Por supuesto que hay que tener unos ovarios (o huevos) muy grandes para hacerse cargo de ciertas cosas, sobre todo cuando eso implica asumir que en algo nos equivocamos.
Hoy me quiero hacer cargo de mi situación actual. Tal vez estos últimos dos meses hayan sido, probablemente, los más tristes de mi vida, y lo digo con toda sinceridad.
Conocí e hice todo lo que dije nunca hacer, y lo que estoy segura nunca volveré a hacer. Perder mi dignidad por no entender ciertas cosas, hundirme en mi propia miseria de escarbar y querer saber, querer comprender hasta volverme casi loca por no poder hacerlo. Me volví de alguna forma "insana" por desamor.
Hoy quiero hacerme cargo de una relación que se terminó, aunque duela, aunque sienta mi corazón roto en mil pedazos, hacerme cargo de terminar con un letargo de hace meses de un amor que se viene muriendo y le dábamos inyecciones de veneno.
Hoy quiero hacerme cargo desde el lugar de asumir mis errores, de poder ver que hice mal y en qué fallé; y ya no buscar culpables afuera, ni terceros en discordia. Todo llega a ser bueno o malo, sano o nocivo por algo; porque en el medio existió un proceso que llevó a que detonara en ese resultado.
Hoy quiero hacerme cargo de aprender nuevamente a estar sola, a realizar las tareas de la casa, aprender a hacer un asado, cortar el pasto, dormir sin abrazar, y  no esperar nada...no esperar que nadie regrese en la tarde; sobrevivir los domingos.
Quizás un poco tarde, pero decidí pararme frente a un espejo del tiempo y ver en mi lo que realmente estuve haciendo mal.
Él se fue, por su propia decisión y no importan ahora los motivos, sino que se fue y eso es lo que debo comprender. Se fue porque quiso, o porque no me aguantó más, pero fue su voluntad.
Debo buscar en mi interior mis errores, algunos tan absurdos que me dan una bronca!! Pero para no volver a cometerlos, para ser mejor persona. He sido tan pelotuda en algunas cosas, tan estricta que ni yo misma me hubiera aguantado.
Tantas veces me cegó mi orgullo de creer que tenía la razón; mi autoritarismo de pensar que las cosas estarían bien si se hacían de "esta" forma; mi egoísmo de ser el centro del mundo...MI MI MI todo se basaba en mi y que equivocada estuve!!
No se imaginan lo que daría por tener una nueva oportunidad, no de demostrar lo que no soy sino de reafirmar que sigo siendo la misma del principio, la de siempre. Daría años de mi vida tan solo por volver al tiempo en que nos tomábamos de la mano, solo por tomarnos de la mano, porque era lindo y eran suaves.
A la época en que hacíamos cosas que nos llenaban el alma y éramos felices; porque para qué vivir con alguien si no sos feliz y no hacés feliz al otro no?
Más allá de todo lo que los demás esperaban de nosotros, volver a los días en que uno esperaba del otro todo eso que nos completaba sin hacernos falta. Esos días en que teníamos todo sin esperar nada.
Hoy me quiero hacer cargo de esta situación, sin dar rodeos y sin vueltas para que se pueda interpretar otra cosa. Me separé, con todo lo que eso conlleva, nos separamos y me hago cargo de lo que pasó, de lo que estoy viviendo y de lo que vendrá.
Que no será fácil, eso lo tengo clarísimo, pero es parte de crecer, de aprender, de soltar, de vivir.
Sé que la etapa que viene es la más dificil de todas, pero apelo a la risa para sobrellevarla.
De alguna manera todo, más tarde o más temprano, se termina. De nosotros depende hacer de cuenta que no pasó nada, o hacerse cargo cada uno de la parte que le toca.

jueves, 17 de septiembre de 2015

A TIENTAS.

A tientas te busco,
como la luz al regreso a casa,
como la llave en mi bolso,
como a un botón d la camisa que se ha caído al suelo.
A tientas,
con mis manos manchadas por la tinta
que intentan describirte en un papel.
Otras veces
tratando de moldearte en el aire,
pero siempre te disuelves.
Te invento de nuevo,
cada semana con un color de ojos distinto,
hoy tienes 30, mañana quizás 40
siento suaves tus manos y otras veces no tanto,
y en ocasiones ni siquiera las imagino.
A tientas trato de encontrarte,
de cruzarte en alguna calle y reconocerte
y reconocerme en ti.
Pero no lo consigo
y te sigo buscando amor,
quiero encontrarte al fin.

A TRAVÉS DEL VIDRIO.

Y si no lograra olvidarte...
Y si esta película se detuviera justo en esta escena y no avanzara más...
Y si esta imagen no se me borrara, y no se me pasara el amor...
Te miro dormido, observo tus labios, tus ojos, tu pecho descubierto. Escucho tu respiración y se dibuja una mueca en tu rostro, casi se parece a una sonrisa.
Te espío a través del vidrio de la puerta empañado por mi respiración y pienso qué hago allí parada, sola y llorando.
Tan solo unos metros separan tu cuerpo del mío y sin embargo hay kilómetros de distancia entre nosotros.
Quisiera gritarte, despertarte, decirte todo lo que siento, pedirte que te quedes, confesarte que sin vos será dificil...Pero solo te miro de lejos, mantengo silencio y ahogo el llanto entre mis manos heladas para no despertarte; mientras rezo pidiendo que te quedes un poco más hasta de una vez tomar coraje.
Pero soy cobarde y orgullosa, y me quedo callada hundiéndome en mi tristeza, sangrando por dentro todas las palabras que nunca dije.
Mirando como te vas, sabiendo que será la última vez y yo sin más nada que hacer que tratar de grabar esa última imagen en mi mente para que no se borre jamás.

EL INTANGIBLE PAÍS DEL PENSAMIENTO.

Hasta el amor más puro y verdadero se termina, se desvanece, se muere...
Aún esos amores que juraban cada mañana mirarse eternamente a los ojos aunque pasen los años, aunque las arrugas de la vejez entorpecieran el rosto, aún esos que decían solamente necesitar un protector en verano y un abrazo en invierno. 
Se terminan hasta los amores diabéticos, los desvergonzados, los imbatibles, se desvanecen. 
Y en ese momento de agonía uno podría encontrar tantos culpables como excusas para creer que puede vivir aún un amor que hace meses está en terapia intensiva. Ese que solo un milagro lo salvaría, para luego seguir viviendo remendado y con respirador artificial constante. Como mostrándote un letargo interminable que solo genera culpa a quien lo mira cada día más moribundo, sin poder darle la paz de un final digno.
Uno siempre quiere darle al otro todo, pero solo podemos dar confianza. Lo demás se compra, se inventa, se construye o se rearma, pero la confianza es lo único que verdaderamente podemos dar. Porque aunque tengamos la costumbre de querer controlarlo todo hay un lugar al que nunca podremos llegar, ni con una visa internacional; y ese lugar es el intangible país de los pensamientos, de los recuerdos, los deseos y la memoria. El único lugar donde todos los humanos somos realmente libres.
Y aunque en ese país comiencen a habitar personas que no conoces, seres extraños que jamás podrás ver siquiera su rostro, nunca podremos llegar a saber qué pasa allí realmente. 
Solo nos queda confiar, pero cuando esta se rompe hasta el amor más libre y sano muere.