Nunca podré saber hasta qué punto duele el dolor? De dónde sale, ni dónde se esconde cuando lo dejamos de lado para disfrutar de otros sentimientos.
A veces, la plenitud de reír a carcajadas todo el tiempo; o de enojarnos con cosas que terminan siendo pasajeras no implica que el dolor se haya ido.
Hay dolores que siempre van a estar presentes, pero en qué se transforman? Dónde se ocultan cuando no se sufren?
Seguir adelante con una sonrisa pintada en la cara, no significa que en la soledad de tu cuarto o bajo la ducha se despinte, y te permitas llorar. Es una manera de limpiar el alma, de sacar desde lo más profundo esa angustia que se vuelve molesta; es como si el cuerpo fuera un aljibe a punto de desbordarse que hay que vaciar.
Dolor-Llanto-Recuerdo-Amor-Dolor
Es algo cíclico, todo comienza y termina en él.
Dolor de parto, físico y dolor de muerte, emocional.
A veces tratar de disimularlo se hace una costumbre y nos endurece de una manera casi impenetrable. Esa actitud también duele, aunque no se demuestre.
A veces lloro, muy pocas veces, pero lloro "acumulado". Y a medida que lo hago se va acrecentando mi llanto hasta casi ahogarme, hasta que ya no puedo respirar, hasta que siento que ya no quedan más lágrimas...Y ahí es cuando siento que cerré el círculo y puedo volver a empezar.
Pero hay dolores que siguen doliendo igual, solo hay que acostumbrarse a ese cambio y encontrarle un lugar dentro del corazón donde siempre se pueda recordar, pero que no moleste...que duela pero no lastime.
No hay comentarios:
Publicar un comentario