sábado, 25 de agosto de 2012

El arte de ser mudo.

Una vez me dije:-"si se me agotaran las palabras algún día, me enmudecería".
Se callaría mi voz y mi pasión de escribir, no habría otro recurso de comunicación.
Y no sé que sucedió pero desde hacía un buen tiempo mi mente no le dictaba nada a mis manos.
Comenzé a imaginar, a inventar, pero nada se me ocurría.
Hasta que una noche; no recuerdo si llovía o el clima era cálido,
esa noche me comuniqué con alguien sin hablar
y me di cuenta que las palabras son huecas,
inventos para nombrar cosas que en realidad no expresan su escencia,
y muchas veces ni siquiera logran transmitir lo que realmente queremos decir.
Sin embargo, cuando aprendemos a expresarnos con las miradas y el corazón
y la otra persona lo comprende,
lo más maravilloso que puede ocurrirnos es aprender,
de a poco, el arte de ser mudos.

Deseos traicioneros.

Si el deseo de sentir es más fuerte que el amor
que tontos aqéllos que buscan el calor
de una llama que nada enciende
y entibiar algún cuerpo pretende.
Si el deseo de amar es más fuerte que buscar
algún corazón noble con el cual siempre estar
ilusos aquéllos que maquillan la estructura
buscándole alguna cura al deseo de llorar.
Si el deseo de besar es más fuerte que querer
que cobardes los que no quieren entender
que embriagar la mente no cambia el alma
y a la misma historia habrán de volver.
Si el deseo de olvidar es más fuerte que vivir
sumando los momentos que pudiste sonreír
que torpes aquéllos que lágrimas van contando
mientras la felicidad se les sigue escapando.

Trilogía RMR

Las cosas no siempre son "cómo" y "cuándo" uno quiere
asi como no todos actuamos de igual manera frente a una misma situación.
Cada persona tiene sus tiempos y su manera de ver las cosas.
Frenarse a tiempo no es un acto de cobardía,
sino de responsabilidad.
Reprimir un impulso que puede ser placentero, pero fatal
es un acto de madurez.
Evitar un momento desagradable por cumplir un capricho,
es un acto de respeto.
Seamos responsables, tengamos la madurez necesaria
y respetémonos.
Pero nunca, nunca dejes de intentarlo.
Las cosas no simpre son "como" y "cuando" uno quiere
asi como no todos actuamos de

El dolor es inevitable, sufrir es opcional.

Argumento absurdo el tiempo perdido,
nada se pierde, todo nos forma y transforma.
Cuando una relación se termina, se mal termina,
solemos volvernos desmemoriados y acordarnos solo
de esos últimos días en que fue una debacle.
Nos olvidamos del inicio, de las cosas simples,
de lo cotidiano y maravilloso de aquéllos días en que
cada cada una de las personas era exactamente lo que quería la otra.
Pero el tiempo nos cambia, los momentos que vivimos modifican nuestra personalidad,
nuestro sentir, nuestras ambiciones...
Generalmente tenemos un proceso de errores y otro de "darnos cuenta"
de esas cosas que no nos gustan o simplemente no son como lo esperamos
y siempre va a depender de cada uno hasta donde quiera seguir,
hasta que punto está dispuesto a cambiar o aceptar esas diferencias.
Pero el tiempo nunca se pierde...
Y si bien he tenido experiencias muy buenas y otras no tanto
y me he equivocado por pensar, y otras por no pensar,
las veces que he hecho lo segundo no he salido lastimada

porque actué de la manera que creí conveniente para mí
y en eso radica la diferencia
el dolor es inevitable, sufrir es opcional...