Las cosas no siempre son "cómo" y "cuándo" uno quiere
asi como no todos actuamos de igual manera frente a una misma situación.
Cada persona tiene sus tiempos y su manera de ver las cosas.
Frenarse a tiempo no es un acto de cobardía,
sino de responsabilidad.
Reprimir un impulso que puede ser placentero, pero fatal
es un acto de madurez.
Evitar un momento desagradable por cumplir un capricho,
es un acto de respeto.
Seamos responsables, tengamos la madurez necesaria
y respetémonos.
Pero nunca, nunca dejes de intentarlo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario