sábado, 25 de agosto de 2012

Deseos traicioneros.

Si el deseo de sentir es más fuerte que el amor
que tontos aqéllos que buscan el calor
de una llama que nada enciende
y entibiar algún cuerpo pretende.
Si el deseo de amar es más fuerte que buscar
algún corazón noble con el cual siempre estar
ilusos aquéllos que maquillan la estructura
buscándole alguna cura al deseo de llorar.
Si el deseo de besar es más fuerte que querer
que cobardes los que no quieren entender
que embriagar la mente no cambia el alma
y a la misma historia habrán de volver.
Si el deseo de olvidar es más fuerte que vivir
sumando los momentos que pudiste sonreír
que torpes aquéllos que lágrimas van contando
mientras la felicidad se les sigue escapando.

No hay comentarios:

Publicar un comentario